El pasado agosto, Berta Dávila le contaba a Ana G. Liste en Praza Pública que estaba escribiendo con Álvaro Gago el guión de su próxima película, de título Porto Alegre. Esta colaboración, tal vez en la línea de otras figuras de la literatura que trabajaron también en el cine (de Joan Didion y John Gregory Dunne a William Faulkner o, más cerca, Diego Ameixeiras), permite pensar en las conexiones entre ambas artes a través del oficio de la escritura. Sea para el público lector o el público espectador, la escritura está detrás de la construcción de personajes, tramas, escenarios, estructuras y puntos de vista, qué se trabajan tanto desde la imaginación como desde la técnica. Sin embargo, los lenguajes son otros y las implicaciones también cuando pasamos de un trabajo esencialmente solitario como el de la literatura a uno atravesado por las aportaciones creativas colectivas –de la interpretación a la fotografía o la dirección de arte– como el del cine, en el que el guión es una herramienta de trabajo y no una obra terminada como una novela. Aprovechando el proceso creativo conjunto de Dávila y Gago, los juntamos para hablar y comentar que aporta cada uno a la labor del otro y explorar los puntos de encuentro y divergencias entre estos dos oficios de la escritura.
Berta Dávila (Santiago de Compostela, 1987) es una de las figuras esenciales de la literatura gallega contemporánea, con una trayectoria destacada tanto en la poesía como en la narrativa. En el primer ámbito, es autora de Corpo baleiro (2007) o Raíz da fenda (2013), con el que recibió el Premio de la Crítica Española. En el campo de la narrativa, destaca precisamente por la presencia de lo poético en una escritura que semeja partir de las imágenes y las impresiones íntimas. Se inició en este ámbito con Bailarei sobre a túa tumba (2008) y el libro de relatos A arte do fracaso (2010), a los que siguió O derradeiro libro de Emma Olsen (2013), Premio Repsol de Narrativa Breve y Premio Ánxel Casal y otra serie de celebradas novelas como Carrusel (2019, Premio García Barros y Premio de la Crítica Española), Illa Decepción (2020, Premio Repsol de Narrativa Breve) y Os seres queridos (2022, Premio Xerais de Novela y Premio de la Crítica de Galicia), a las que se suma la reciente A farida imaxinaria (2024). A mayores, escribió obras de literatura infantil y juvenil como Un elefante na sala de estar (2022, Premio Jules Verne) y desde 2021 dirige junto a Carlos Meixide el sello editorial independiente Rodolfo y Priscila.
Álvaro Gago (Vigo, 1986) es cineasta. Formado previamente en comunicación, música y teatro, estudió cine en la
London Film School, en la que se graduó con el cortometraje
Curricán, estrenada en el Festival de Málaga en 2013. Su trayectoria posterior combinó la docencia y el trabajo como editor (en obras como
Las pequeñas cosas, de Carla Simón, o
Trote, de Xacio Baño) con sus propias creaciones, de corte realista y con sensibilidad social. En ese ámbito, realizó en 2017 el cortometraje
Matria, ganadora del Gran Premio del Jurado en
Sundance y
nominada al Goya. Esta aproximación a la cotidianidad de
Ramona, una trabajadora de una fábrica de conservas, fue la base del largometraje debut de Gago, estrenada en 2023 y que se convirtió en una de las películas gallegas más vistas de la historia además de recibir la
Biznaga de Plata a la mejor actriz para María Vázquez en el Festival de Málaga. Recientemente, colaboró con Berta Dávila en la creación de la pieza “Crees en fantasmas?”, un episodio sobre las galerías comerciales de Santiago para el programa
No seu lugar, outro de la plataforma
AGalega.
